miércoles, 23 de enero de 2008

NUESTRO “SER” - Cuerpo Físico


Todos lo conocemos, es la parte física en la cual tenemos o creemos tener todos nuestros sentidos por los cuales somos capaces de entender lo que creemos que somos, ya que nuestros cinco sentidos nos nutren del conocimiento suficiente al nivel en que vivimos para entender lo que somos. Es sobre esta parte del Ser, sobre la que el hombre ha estado trabajando desde siempre, ignorando las otras partes que son, a mi entender, las partes fundamentales e imprescindibles para la evolución del mismo.

Pero el cuerpo físico es fundamental para la evolución de las otras partes, ya que es en este cuerpo y a través de él donde se aprende con las vivencias de cada vida las enseñanzas que nos permitirá ir avanzando en el camino de la evolución, y es a través de él por donde el Alma (Cuerpo etérico) y el Espíritu, este último con sus tres estructuras de Cuerpo emocional, Cuerpo Mental y Cuerpo espiritual canalizan sus enseñanzas y viceversa, permitiendo la evolución de unos y otros.

La parte del Ser, menos desarrollada, más burda, es el cuerpo físico, el cual está dotado de cinco sentidos y unas actitudes físicas que se desarrollan en el pensamiento, palabra y obra, cada una de ellas más sutil que la otra, pero no por ser menos importante carecen de una vibración y de su consecuente frecuencia vibratoria.

El ser humano normalmente valora lo recibido, ya sea bueno o malo, si el individuo en cuestión emplea la palabra o la obra (un insulto/piropo o un puñetazo/beso) para dirigirnos a nosotros. Pero nunca da importancia, ni valora, lo que pueda estar pensando nuestro interlocutor, ya que pensamos, si llegamos ha hacerlo (cosa rara) que nos da igual lo que este pensando,” al fin y a la postre con el pensamiento no nos hace daño”. CRASO ERROR, el pensamiento es la mayor fuerza de la que está dotado el cuerpo físico, el hecho de no ver en el momento las consecuencias de los pensamientos ya sean positivos como negativos dirigidos a nosotros, no quita la importancia, valor y poder que tienen.

La energía que actúa detrás de la manifestación material del cuerpo y sus funciones y capacidades está compuesta por un sistema energético complejo, sin el cual no podría existir el cuerpo físico. Este sistema energético está formado por tres componentes fundamentales:

1. Los cuerpos no materiales o cuerpos energéticos.

2. Los chakras o centros energéticos.

3. Los nadis o canales de energía.

En este sistema los nadis constituyen una especie de arterias intangibles. La palabra «nadi» procede del sánscrito y significa «tubo», «vaso» o «arteria». Su función consiste en conducir el «prana» o energía vital a través del sistema energético no material.

La palabra sánscrita «prana» puede traducirse por «energía absoluta». En el ámbito cultural chino y japonés esta fuerza vital universal se denomina «chi» o «ki». Representa la fuente original de todas las formas energéticas y se manifiesta en diferentes áreas existenciales mediante frecuencias distintas. Una de sus manifestaciones es la respiración, una de las formas por las que podemos absorber «prana» dentro de nosotros.

La conciencia de toda forma viva depende de las frecuencias del «prana» (energía vital) que puede absorber y almacenar. Así, por ejemplo, en los animales encontramos gamas de frecuencia más bajas que en el hombre, y en los hombres desarrollados hallamos frecuencias superiores a las que encontramos en personas que se encuentran al principio de su desarrollo.

A través de los chakras, los nadis (arteria o canal) de un cuerpo energético están unidos con los nadis del cuerpo energético vecino. Algunos textos indios y tibetanos antiguos mencionan el número de 72.000 nadis; otros escritos históricos hablan de 350.000 nadis. Los canales energéticos mas importantes son: "sushumna" (central), "ida" (izquierdo) , "pingala" (derecho) , de los cuales hablaremos ampliamente en el próximo artículo sobre el Sistema Sutil.

2 comentarios:

Abundancia33 dijo...

Gracias por compartir su sabiduría en este espacio.

Ángel y Pilar dijo...

Hola Abundancia,
Gracias por la atención que nos has dedicado. Esperamos que sigas visitándonos.