viernes, 25 de enero de 2008

EL CHAKRA CORONA – SAHASRARA (7º)

El séptimo centro o chakra integra los seis anteriores con todas sus cualidades y aspectos. Se encuentra situado en el punto supremo, encima de nuestra cabeza y en el centro. Se abre hacia arriba. Representa el último escalón en la evolución de la consciencia humana. La humanidad en su globalidad se encuentra ante la posibilidad de despertar este chakra. El chakra corona nos da la percepción directa de la realidad, conseguida mediante el despertar espontáneo de la Kundalini.

  • Color: Violeta, también blanco y oro.
  • Número de pétalos: Mil
  • Principio básico: Ser puro
  • Mantra: OM
  • Gemoterapia: Amatista y Cristal de Roca.
  • Aromaterapia: Olibano (incienso) Loto.

Todo el instrumento sutil esta integrado en el chakra corona; cada chakra tiene su asiento aquí. Cuando la atención y la atención suben a este chakra, se entra en una nueva dimensión de consciencia. Se va más allá de lo relativo, hacia lo absoluto. Se asciende por encima de los tres canales del sistema sutil, más allá del presente, del pasado y del futuro, se entra en un estado sin tiempo y se experimenta el gozo interno y la paz del Espíritu. Al perder el ego y los condicionamientos se disfruta de la dicha del Divino. Este es un lugar celestial, mucho más allá de cualquier imaginación fantástica.

De forma similar a como la luz incolora reúne todos los colores del espectro, en el chakra supremo se reúnen todas las energías de los centros inferiores. El chakra corona es la fuente y punto de partida para la manifestación de todas las restantes energías de los chakras. Aquí estamos unidos con el Ser Divino, sin atributos y amorfo, que contiene en sí todas las formas y atributos no manifestados.

Como hemos visto, la apertura y armonización de los chakras descritos hasta ahora pueden transmitirnos una gran plenitud de conocimiento, experiencias y capacidades. Pero sin la apertura del chakra corona siempre tendrás la sensación de separación de la plenitud del ser, y por ello no estarás totalmente libre de la angustia. Por esta angustia, en los chakras se seguirá manteniendo un resto de bloqueos residuales. Los chakras no podrán desplegar toda la amplitud de sus posibilidades, y las energías individuales no vibraran en perfecta consonancia con la intención del creador, y, por lo tanto no habrá plena armonía entre ellas.

Cuando la Kundalini alcanza el corona comienzan a abrirse los mil pétalos de este chakra y la iluminación empieza a manifestarse. Se puede experimentar una pulsación sobre el hueso de la fontanela, seguido de un sutil flujo de vibraciones frescas. La Kundalini une la consciencia individual con la consciencia universal. El Alma individual (Atma), se conecta con el Espíritu Supremo (Paramatma). De repente, uno se siente conectado con la corriente universal de vibraciones, con el gozo sutil que está presente en la naturaleza.

La apertura de este chakra se conoce como segundo nacimiento. El nacimiento de un ser humano se puede comparar al nacimiento de un huevo, y la realización, a la rotura de ese huevo y al nacimiento del polluelo. Por eso se suele regalar un huevo en Semana Santa, para simbolizar el estado durmiente del hombre.

La Kundalini despierta al ser humano a dimensiones desconocidas, entramos en el consciente colectivo, uno es parte del todo. Tu consciencia está completamente en calma y distendida, y en la calma vives tu auténtica esencia como el ser puro omnipresente, en el que existen todas las cosas. A medida que se va desplegando el chakra corona es más frecuente la aparición de estos momentos, y cada vez se experimentan con mas claridad, hasta que se convierten en una realidad permanente.

Cuando tu ser esté maduro para ello, esta iluminación definitiva puede aparecer súbitamente, y no existe camino de regreso en tu evolución. Tienes la sensación de haber despertado de un largo sueño y de estar viviendo la realidad solo ahora. El dominio de la Ilusión (Maya) desaparece. En tu camino hasta allí te has convertido en un recipiente vacío, en cuyo receptáculo vacío se ha vertido el ser divino hasta ocupar su último rincón. Al establecernos en este nivel de consciencia podemos mantener este estado durante el resto de nuestra vida. Ahora sabes que esto es tu auténtica esencia, la única realidad permanente. Y tu "YO" individual se ha convertido en el "YO" universal.

Cuando el ser humano conecta con el infinito se vuelve infinito. Los sabios lo han descrito poéticamente como la unión del amante con la amada. Buda lo llamó el Vacío, Mahavira el Nirvana, lo Vedas lo llamaron Moksha y Cristo el Reino de los Cielos.