viernes, 25 de enero de 2008

EL CHAKRA PLEXO SOLAR - NABHI (3º)

El tercer chakra se encuentra aproximadamente dos dedos por encima del ombligo. Se abre hacia delante. Es el que nos da la cualidad de la generosidad y el sentido completo de satisfacción y felicidad. Cuando la Kundalini ilumina este chakra, proporciona rectitud y un sentido interno de moralidad, dándonos el equilibrio en las diferentes facetas de nuestra vida, así mismo otorga generosidad incondicional, total satisfacción y una profunda paz interior.

Se localiza en el plexo solar y se encarga de la enervación del estómago, páncreas, bazo, intestino delgado, parte superior del hígado y del sistema linfático, así como de la parte inferior de la espalda, cavidad abdominal, vesícula biliar y sistema nerviosos vegetativo. Desempeña un papel decisivo en el procesamiento y digestión del alimento. Produce la hormona insulina, que es importante para el equilibrio del azúcar en sangre y para el metabolismo de los hidratos de carbono. Las encimas segregadas por el páncreas son importantes para el metabolismo de las grasas y las proteínas.

  • Su elemento correspondiente: Fuego.
  • Número de pétalos/subplexos: Diez.
  • Función sensorial: Vista.
  • Su color: De amarillo a dorado.
  • Su Mantra:RAM.
  • Gemoterapia: Ojo de tigre, ambar, topacio, citrino.
  • Aromaterapia: Lavanda, romero.

A nivel psíquico el Plexo Solar es el centro de la búsqueda. El hombre busca comida, cobijo y confort, y finalmente, aunque no se de cuenta de ello, busca evolucionar a un nuevo estado de consciencia espiritual y recibir el conocimiento que le permita evolucionar.

Esta chakra también es el centro del bienestar. Con la fuerza de su creatividad el ser humano aprendió a sacar partido de los recursos naturales y así comenzó su prosperidad. Pero junto con la prosperidad y el despertar del materialismo, también creció la avaricia. La prosperidad es un paso necesario en la evolución. El dinero es un instrumento de intercambio que nos permite obtener lo necesario para vivir. Si no tenemos medios para satisfacer nuestras necesidades básicas, estas se convierten en prioritarias.

Sin embargo, a veces nos perdemos en el materialismo, no tiene nada de malo tener un buen nivel de vida, el problema aparece cuando nos obsesionamos con el dinero. El deseo de dinero por el dinero en sí mismo es codicia. Sobrepasa los límites de la necesidad y se convierte en una obsesión, esto es expresión de una mente primitiva y egoísta, que no conoce los verdaderos fundamentos de la vida.

Apego al dinero, apego a la gente, apego a esto o aquello no es otra cosa que un gancho que nos mantiene sujetos en los niveles más bajos. Tenemos que ascender por encima de todo esto y entonces disfrutaremos de la belleza de la riqueza. Ahora bien, somos materialistas. Es buena idea ser materialista, pero la verdadera estética de la materia es que podemos darla a los demás, surgiendo con ello nuestro amor. Creemos que eso es lo único que puede hacer la materia.

Nuestra inteligencia y la versatilidad de nuestro cuerpo, son los dones que se nos han dado para trabajar y conseguir los medios que satisfagan nuestras necesidades. Cuando nuestra atención está en el canal central, alcanzamos un estado de equilibrio que nos permite superar el primitivo instinto de avaricia, seguir en nuestra búsqueda sin renunciar a nuestras obligaciones con el mundo.