viernes, 28 de marzo de 2008

¿ES UN FRAUDE LA ASTROLOGIA?

A continuación os transcribimos un artículo publicado sobre la astrología en base a lo dicho por Hebert Pistón Rodriguez:

Introducción
Este artículo tiene como finalidad informar al lector sobre la irracionalidad de la astrología. Esta seudociencia no tiene ningún fundamento científico, y no está relacionada ni con la astronomía ni con la astro física, sino con la superstición y la ignorancia, por lo que no debe ser tratada en serio, dadas las propias contradicciones en las que incurre. La astrología es parte del pasado más oscuro de la humanidad, y no tiene cabida en una sociedad avanzada y libre como la actual.

Este artículo ha sido realizado en base al trabajo de Hebert Pistón Rodríguez, miembro de la sección Coordinación Local de Enseñanza y Divulgación (La Paz, Uruguay).


¿Cómo nació la astrología?

La astrología propiamente dicha tuvo su comienzo en Babilonia hace 5.000 años, una época en la que, debido al desconocimiento de la práctica totalidad de las características del Sistema Solar y del universo que conocemos hoy en día, se creía que el cielo y las estrellas eran divinos, y que cualquier cambio en éstos influiría en el mundo terrenal.

Era un sistema arbitrario de lectura de 'señales' (la posición de los astros en el cielo en determinados momentos) que presagiaban el destino de reyes y reinos. Los egipcios perfeccionaron un sistema diferente, de manera que los ángulos entre los planetas establecían 'presagios'. Muchas otras civilizaciones antiguas, como los mayas, chinos, etc. desarrollaron de forma independiente otros sistemas similares. Como ya hemos comentado, en aquel momento se ignoraban la mayor parte de las leyes físicas, y entonces se buscaban explicaciones no racionales: los astros presagiaban el futuro.

Posteriormente, los griegos combinaron los sistemas babilónico y egipcio, creando una "filosofía del universo". En el siglo II D.C., Claudio Ptolomeo, en su libro Almagesto, describe un sistema de "casas", que dividía la zona cercana al plano de la eclíptica (la región de la bóveda celeste por donde se mueven el Sol y los planetas, en su movimiento aparente) en doce sectores. Cuando el cristianismo prevaleció en el Imperio Romano, se comenzó a combatir tímidamente a la astrología. San Agustín, obispo de Hipona entre 395 y 430 D.C., condenó la astrología porque "absolvía a los pecadores y le atribuía las culpas al Creador y Gobernante del cielo y las estrellas".

A pesar de esto, la astrología volvió a resurgir alrededor del siglo XII. Entre los siglos XIV y XVII, en pleno Renacimiento, las ideas se transformaron. Nicolás Copérnico, en su obra De Revolutionibus orbium coelestium, propuso que los planetas giraban alrededor del Sol, y no en torno a la Tierra, como creían casi todos los antiguos, incluyendo los astrólogos. Éstos últimos reaccionaron diciendo que, siendo lo fundamental las posiciones de los astros con respecto a la Tierra, el nuevo concepto del universo no los afectaba lo más mínimo. No obstante, a partir de ese momento, la astrología inició un cierto declive. Incluso el papa Pablo V condenó la astrología en 1612. A pesar de ello, mucha gente de esa época era ignorante, muy crédula y supersticiosa: creía en los horóscopos y la magia, y utilizaba talismanes para protegerse. Además, a finales del siglo XVI todavía se impartía la astrología en algunas universidades españolas.

En septiembre de 1975, 192 científicos (entre los cuales figuraban 19 galardonados con el Premio Nobel), firmaron una declaración en la que se afirma: « Es sencillamente un error imaginarse que las fuerzas ejercidas por las estrellas y los planetas en el momento del nacimiento puedan determinar de manera alguna nuestro futuro. Tampoco es cierto que la posición de los astros determine que ciertos días o períodos sean más favorables para ciertas acciones, o que el signo bajo el cual se nace decida la compatibilidad o incompatibilidad con otras personas. »

Es decir, la astrología no tiene ningún fundamento científico, e incluso se ha convertido en un fraude, ya que muchos desaprensivos e incautos no tienen problemas en pagar una cantidad elevada de dinero para que un pícaro que se hace pasar por astrólogo pueda disfrutar de unas buenas vacaciones.

Miguel Ángel Sabadell, un conocido astrofísico español, se pregunta: "¿Por qué el amoniaco de Júpiter puede influir en nuestro carácter y el que tenemos en el armario de la cocina no?" Otro dato curioso: el médico obstetra ejerce una atracción gravitatoria sobre el recién nacido seis veces superior que la que ejerce sobre el mismo el planeta Marte.

He aquí una lista de argumentos a los que la astrología es incapaz de responder:

1.- ¿Por qué se habla de 12 signos zodiacales, omitiéndose la constelación de Ofiuco, que también forma parte de la eclíptica?
La supresión del signo de Ofiuco es completamente arbitraria. De hecho, el Sol transita durante 19 días al año por esta constelación (mucho más que los ocho días que pasa en Escorpio), por lo que debería haber 13 constelaciones zodiacales. Por tanto, los nacidos entre el 29 de noviembre y el 17 de diciembre son Ofiuco, no Escorpio ni Sagitario.

2.- ¿Por qué los gemelos nacidos con pocos minutos de diferencia, y en el mismo lugar, no siguen casi nunca el mismo destino?
Los planetas se encuentran en la misma posición del cielo durante su nacimiento. La astrología es incapaz de pasar este test de los gemelos.

3.- ¿Por qué la influencia de los astros tiene lugar durante el momento del nacimiento, y no el día de la fecundación?
De hecho, es durante la fecundación cuando se define el código genético de un individuo.

4.- El planeta Urano fue descubierto en 1781, Neptuno en 1846 y Plutón en 1930. ¿Cómo es que estos planetas no ejercían influencia alguna antes de su descubrimiento, y sí son influyentes una vez descubiertos? Además, la astrología no tiene en cuenta a las lunas, los asteroides, los cometas y otros cuerpos celestes del Sistema Solar, algunos de tamaño similar a los planetas más pequeños. Tampoco presta atención a los cuásares, las estrellas de neutrones, las galaxias y otros objetos celestes descubiertos con posterioridad a la época de Ptolomeo.

5.- Las constelaciones y las divisiones entre ellas son asociaciones imaginarias que el ser humano atribuye a las estrellas, y varían en gran medida para diferentes culturas y pueblos. Por ello, es algo disparatado obtener conclusiones de un sistema arbitrario.

6.- La astrología ignora la precisión de los equinoccios sobre la eclíptica, un ciclo con una duración de unos 26.000 años debido al cual el punto Aries retrocede aproximadamente un grado cada 70 años; de este modo, el signo Aries se encuentra actualmente en la constelación de Piscis. Debido a este desfase, mucha gente pertenece a un signo diferente al que cree pertenecer. La astrología también ignora por completo la refracción atmosférica.

7.- Los horóscopos de los diarios, revistas, radio, televisión, Internet, etc., sólo cuentan generalidades o consejos que son válidos para cualquier situación o persona, sea del signo que sea. No hay más que leer un horóscopo para comprobar que sus predicciones están muy poco definidas y que, por ello, pueden ser asignadas a cualquier signo.

8.- ¿Por qué las predicciones para un mismo signo y semana difieren tanto entre varios medios? Las "predicciones" son tan contradictorias que se hace evidente que ello se debe a que no tienen ningún fundamento. Son puras invenciones.

9.- ¿Por qué nunca predicen con exactitud catástrofes como terremotos y atentados? ¿Por qué tantas veces predicen romances, triunfos deportivos y demás cosas que luego no ocurren?

Cuando sucede esto último, los astrólogos, adivinadores y demás charlatanes, afirman que se ha producido un error en sus cálculos; el error no es suyo. Hay muchos ejemplos de este tipo, para comprobarlo no se necesita más que recordar algunas predicciones lo suficientemente exactas: veremos cómo los astrólogos no aciertan más de lo que dictarían el sentido común y las leyes de probabilidad.


¿Por qué tanta gente "cree" en la astrología?

La fe en la astrología y en el horóscopo es un amargo trago que debemos resistirnos a aceptar. No debemos seguir pensando como hace miles de años, cuando no disponíamos de grandes conocimientos científicos. En nuestra época no debemos ser tan ingenuos como para pensar que el destino de la humanidad se decide en la bóveda celeste. Nuestro destino se decide por el esfuerzo constante, y siempre apoyándonos en la razón y la ciencia.

Según la Sociedad Norteamericana de Estudios Sociológicos y Sociales: "La fe en la astrología es perjudicial, pues fomenta la evasión de los problemas permanentes de la vida real". Por su parte, Carl Sagan, un respetado científico y escritor, afirmó:

"Se observa un renovado interés por las doctrinas anecdóticas, como la astrología. La amplia aceptación de la que gozan trasluce una falta de rigor intelectual y una grave carencia de escepticismo. Son filigranas de la ensoñación.

Mientras la ciencia investiga seriamente los grandes enigmas del universo, otros explotan la ingenuidad y la ignorancia de la gente. Los seres humanos debemos procurar superarnos con nuestro esfuerzo. Nosotros somos los únicos responsables de nuestro futuro, y no los astros.



Respetando la opinión del Profesor Hebert Pistón Rodríguez, anteriormente expuesta, nuestra opinión es que efectivamente todo lo que existe en el Universo tiene consecuencias para todo el mundo, ya que todos pertenecemos al UNO. Posiblemente, la opinión del profesor es debida al desconocimiento y a la no aceptación, por parte de la ciencia convencional, de la existencia de estructuras de energía, totalmente desconocidas hasta el momento.

La mecánica cuántica es la que a través de su estudio y desarrollo, nos puede llevar a la comprensión y al descubrimiento de energías que demuestren la unión de todo lo que existe en el Universo, así como la influencia que esa unión puede tener. La repercusión de esa unión, es derivada no solamente por nuestros comportamientos, sino por la existencia de todo lo que hay en el Universo (planetas, estrellas, asteroides, cometas, etc. etc.) De hecho, está comprobado por parte de la física moderna, de las influencias de origen electromagnético que pueden afectarnos a niveles moleculares, que hoy por hoy, la ciencia convencional se obstina en no aceptar en toda su extensión.

Los físicos rusos Shipov y Akimov, con el desarrollo de la física del vacío, han demostrado la existencia de estructuras de energía, inimaginables hasta el momento. Estas estructuras llamadas por Shipov campos de torsión, se hallan dentro de lo que la ciencia hasta ahora creía que era el vacío. Al desarrollar el concepto de estos campos de torsión, el físico Shipov establece que dichos campos serían campos de información, donde estaría grabada toda la existencia pasada, presente y futura. La señal energética y de información de estos campos, viaja a increíbles velocidades (90.000 millones años luz), compenetrándolo todo lo que existe en el Universo en el instante, no existiendo en estos campos energéticos ni el tiempo ni el espacio. Indudablemente, esto nos puede hacer pensar que si todo lo que somos, es porque pertenecemos al UNO, es indudable que todo lo que existe nos puede condicionar unos con otros.

Resumiendo, creemos que la Astrología nos puede influenciar no solamente en nuestro nacimiento, sino en toda nuestra existencia (incluido el momento de nuestra concepción) y que solo la incredulidad por parte de la ciencia convencional de aceptar otras realidades, hacen que no sea aceptada como tampoco aceptan que alguien que esté por ejemplo, a miles de kilómetros y esté atentando contra su prójimo nos afecta a los demás, ya que formamos parte del TODO.

Por supuesto, no estamos de acuerdo con toda la parafernalia que se ha creado alrededor de la Astrología para atraer incautos, desarrollando "una ciencia de conocimiento" sin ninguna base científica. Todo esto raya en lo ridículo cuando tratan de explicar su conocimiento y es claro el fraude al tratar de hacerse ricos, a costa de la necesidad imperiosa del ser humano de recibir buenas perspectivas de su vida en general.

Ángel y Pilar

3 comentarios:

Lita dijo...

Completando un poquito su excelente replica al reportaje posteado, me gustaria dejarles esta frase que me parecio venia bastante al caso de lo que comentan:
“La astrología se ocupa del efecto que producen en la sustancia de las envolturas las influencias, vibraciones, etc., de los distintos planetas. Constituyen esotéricamente las influencias de los centros solares... Las fuerzas que emanan de ellos actúan sobre los centros planetarios..., todo lo cual está oculto en el karma del Hombre celestial. Se impartirá mucho sobre esto cuando exista la verdadera astrología esotérica... Los estudiantes de astrología están aprendiendo recientemente el abecé de este estupendo tema, y apenas si tocan los bordes exotéricos de ese gran velo que ha sido sabiamente tendido sobre la ciencia planetaria”.
Tratado sobre Fuego Cósmico

Silvano Baztán dijo...

¡Hola! Como médico/sanador que hace uso de la Astrología diariamente, me resulta penoso contemplar las opiniones de personas que, escudándose en el 'conocimiento científico' de la realidad, no contemplan otra realidad que la son capaces de ver, medir y palpar enfrente de su nariz. Mi intención no es establecer ningún juicio de valor ni crítica mordaz sobre el autor del artículo, sino esperar que, cuando se vaya levantando el velo del verdadero Conocimiento, haya más de una persona dentro del mundo de la Ciencia que tendrá que hacer uso de la humildad y aceptar que estaba equivocado en su anterior percepción.
Es sintomático que todas las culturas antiguas utilizaran su conocimiento particular del Cosmos a la hora de explicar, de dar respuesta, a la eterna pregunta que se ha hecho el ser humano: qué sentido tiene todo esto, qué carajo hago aquí, cómo se articula el hombre entre el cielo y la tierra... Evidentemente, en la antigüedad, el ser humano estaba mucho más conectado a la realidad divina, concretizada y manifestada en todo lo que veía a su alrededor con su capacidad perceptiva. Esta percepción se fue diluyendo al paso de los tiempos, con épocas transitorias en las que el conocimiento esotérico volvió a manifestarse con fuerza.
Este momento que nos está tocando vivir nos va a dar la oportunidad, nos la está dando ya, de mirar hacia 'arriba'. En efecto, la física más vanguardista, con las teorías de las cuerdas, supercuerdas, la teoría M, está dirigiéndonos a un Universo plenamente conectado y posiblemente de tipo holográfico, en el que todo está en todo...
Yo, en mi práctica diaria, uso la Astrología no para adivinar nada, no para saber si a alguien le va a tocar la lotería o si va a haber una temporada de fácil ligar, sino para profundizar en el conocimiento del ser humano que tengo enfrente y ayudarle a que él mismo pondere, en su propia experimentación en la vida, qué herramientas, qué predisposiciones posee; y que, con esa información, pueda elegir lo que más le pueda ayudar a sanar su cuerpo y su alma.
No se trata de convencer a nadie de nada, pues el tema no está en el proselitismo, en la evangelización del personal, sino en procurar su despertar consciente. Todo se andará.
Salud.

Fernando dijo...

Pienso en esto como en todo, no se debería opinar tan alegremente de algo que no se ha tenido la molestia de experimentar.

Siempre he sido muy escéptico con todo y hace unos 10 años me dio por experimentar con un programa astrológico y con los amigos y familiares cercanos que conocía bien. El resultado fue tan sorprendente que todavía lo utilizo y algunas veces a las gente que le regalo su carta astral se sienten radiografiadas.

Si bien es cierto que algunas veces se den contradicciones y que la interpretación ha de hacerse de una manera global, con los astros, signos y casas, y además que la lectura de los astros ha de entenderse como una "tendencia de la persona hacia..." y no como el estado actual de cada persona, ya que el factor predominante siempre va a ser la actitud de la persona frente a su vida.

Señor Pistón; tenga la amabilidad de tomarse la molestia de leer 100 o 200 cartas astrales y conocer a sus natales antes de opinar al respecto y por favor, no compare esta ciencia con las pequeñas esquelas que salen en los periódicos u otras publicaciones. Hay personas que han dedicado toda una vida a su estudio y pueden sentirse ofendidas.

Salud, Fer.