martes, 15 de abril de 2008

3) MODIFICACION LIBERADA DE FRECUENCIAS SCHUMANN


Modificación deliberada de frecuencias Schumann: Ahora bien, la resonancia Schumann (RS) constituye quizá el apoyo de un proceso de percepción extrasensorial (PES) de tipo radar para todos los seres vivos. Algunas frecuencias cualesquiera pueden ser absorbidas y reemitidas por todo objeto según esquemas de interferencias específicos. Estas "ondas que resuenan" pueden modularse intencionalmente en frecuencia o en su forma con diferentes fines o sea, cualquier modificación puede ser bien, buena, saludable y eficaz o su otro extremo, totalmente destructiva, ejemplo de ello son las "ELF (muy baja frecuencia) y en ULF (ultra baja frecuencias).

Hay quienes sostienen que estas alteraciones magnéticas se están deliberadamente manipulando. H.A.A.R.P. (High-frequency Activo Auroral Research Program) es un programa operativo en Gakona, Alaska en ésta materia y en la actualidad denunciado por varios activistas ecológicos y grupos científicos por ensayar con modificaciones (RS). De ser así el ritmo vibratorio de nuestro medio ambiente, el motor fundamental de toda vida sobre nuestro pequeño planeta azul, es amenazado por las manipulaciones humanas de la ionosfera como la tecnología del programa HAARP.

La ionosfera nos protege de las radiaciones mortales del Sol y el espacio. Y ahora, con ondas de radio a altas frecuencias se taladran agujeros en esta cobertura protectora, tomando el riesgo de rasgar accidentalmente el capullo frágil de la evolución planetaria y humana. Las consecuencias podrían ser tan devastadoras que la fuerza del caos podría desencadenarse, causando daños irreversibles.

El proyecto HAARP High Frequency Advanced Auroral Research Project (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia) también conocido como ("Arpa del Diablo") es tan controvertido como peligroso. Sus defensores aducen un sinfín de ventajas de carácter científico, geofísico y militar, pero sus detractores están convencidos de que podrían tener consecuencias catastróficas para nuestro planeta, desde arriesgadas modificaciones en la ionosfera, hasta la manipulación de la mente humana. Lo que sin duda podemos afirmar es que se trata de un intrigante ejemplo de tecnología avanzada, heredada, con mucha probabilidad, de los experimentos del genio de Nikola Tesla acerca de la emisión de energía en la atmósfera, realizados a principios del siglo XX.

(Nikola Tesla nació en Croacia en 1856 y murió en Nueva York 1943. Tesla fue, ante todo, un gran inventor: la corriente alterna y el motor de inducción electromagnética, etc.. Muchos consideran que fue él quien inventó la radio y no Marconi y Edison, quienes supuestamente habrían tomado de él sus primeras reflexiones sobre el tema. Tesla fue experto en termodinámica, energía solar, rayos X y cósmicos... Inventó un sistema de transmisión de energía inalámbrica que consistía en transmitir energía sin un medio físico. Demostró que podía encender a un conjunto de lámparas de 50 vatios a 40 km de distancia y lanzó la idea de poder concentrar y transmitir energía a grandes distancias. El proyecto HAARP parte de la idea originaria de Tesla: "transmitir ondas electromagnéticas que logren reflejarse en la ionosfera y alcanzar grandes distancias.").


Nick Begich, junto a la periodista Jeanne Manning realizaron una investigación al respecto. Fruto de la misma dió a luz el libro "Angels don't play this harp" (Los ángeles no tocan esta arpa), en el que ambos autores plantean inquietantes hipótesis. Una de ellas, por ejemplo, es que de continuar en marcha, el proyecto HAARP podría tener peores consecuencias para nuestro planeta que las pruebas nucleares. Begich y Manning están convencidos de que a través del proyecto HAARP se estaría enviando hacia la ionosfera un haz de partículas electromagnéticas orientadas y enfocadas que estarían contribuyendo a su calentamiento. Estamos hablando de 180 antenas que funcionando en conjunto estarían en condiciones de emitir 1 GW =1.000.000.000 W, o sea un billón de ondas de radio de alta frecuencia las cuales penetrarían en la atmósfera inferior e interactuando en la corriente aureal.

La versión oficial es, sin embargo, diferente. Según ésta, el HAARP es una investigación académica cuyo objetivo es cambiar las condiciones de la ionosfera con el fin de obtener mejoras en las comunicaciones mundiales. Mientras la polémica continúa, también lo hacen las investigaciones por parte de los organismos más interesados: el Ministerio de Defensa de Estados Unidos y la Universidad de Alaska. Ya que con la puesta en marcha del mismo, los militares conseguirían un arma altamente destructiva relativamente barata, mientras que la universidad apuntaría a la manipulación geofísica más atrevida de la historia de la humanidad. De acuerdo con la Dra. Rosalie Bertell, HAARP forma parte de un sistema integrado de armamentos, que tiene consecuencias ecológicas potencialmente devastadoras.

Fuera de la manipulación climática, HAARP tiene una serie de otros usos relacionados: "HAARP podría contribuir a cambiar el clima bombardeando intensivamente la atmósfera con rayos de alta frecuencia. Convirtiendo las ondas de baja frecuencia en alta intensidad, esto podría también afectar al cuerpo vital de los seres humanos, y no se puede excluir que también posea efectos tectónicos. Parece ser que son doce las patentes que forman la médula espinal del proyecto HAARP. Una de ellas, la número 4.686.605, del físico Bernard Eastlund, hace referencia a un "método y un equipo para cambiar una región de la atmósfera, ionosfera y/o magnetósfera", ésta patente estuvo clasificada, por orden expresa de organismos oficiales estadounidense durante todo un año.

En realidad, el calentador ionosférico de Eastlund es diferente a otros conocidos hasta la fecha: la radiación de radiofrecuencias (RF) se concentra y enfoca en un punto de la ionosfera, consiguiendo proyectar una cantidad de energía sin precedentes, que puede alcanzar hasta los 10 gigavatios. La enorme diferencia de potencial generada (dicen Begich y Manning) podría cambiar e incluso desplazar la ionosfera, provocando un caos total en las comunicaciones de la tierra, tanto terrestres como marítimas. Así como destruir misiles o aviones, cambiar las condiciones atmosféricas al modificar la absorción de los rayos solares y aumentar las concentraciones de ozono, nitrógeno e incluso afectar negativamente al cerebro de los seres vivos y con ello alterar el comportamiento humano.


Armas de Nuevo Orden mundial (NWO): ¿Relación con la frecuencia?

El Proyecto HAARP formaría parte del arsenal de armas del Nuevo Orden Mundial bajo la Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI). Desde puntos de comando militar en los EE.UU., se podría potencialmente desestabilizar economías nacionales completas a través de manipulaciones climáticas.

Lo que es más importante, esto puede ser implementado sin que el enemigo tenga conocimiento de ello, a un costo mínimo y sin comprometer a personal o equipo militar como ocurre en una guerra convencional.

Muchas personas no comprenden como HAARP está subvencionado y promovido por los organismos oficiales de los EEUU. ¿Acaso no sería esta una arma biológica insuperable capaz de producir temporales o sequías sobre diversos territorios elegidos?

El uso de los mecanismos instrumentados en el HAARP (si fueran aplicados) podrían tener impactos potencialmente devastadores en el clima del mundo. Respondiendo a los intereses económicos y estratégicos de los EE.UU, podría ser utilizado para modificar selectivamente el clima en diferentes partes del mundo, lo que resultaría en la desestabilización de sistemas agrícolas y ecológicos.

También vale la pena señalar que el Departamento de Defensa de los EE.UU. ha destinado recursos substanciales al desarrollo de sistemas de inteligencia y monitoreo de los cambios climáticos. La NASA y la Agencia de Imaginería y Mapas del Departamento de Defensa (NIMA, su sigla en inglés) trabajan en "imaginería para estudios de inundaciones, erosión, peligros de deslizamientos de tierras, terremotos, zonas ecológicas, pronósticos del tiempo, y cambios climáticos" con información transmitida por satélites.