viernes, 1 de febrero de 2008

LA MEDITACIÓN (El despertar de la Conciencia)


La palabra meditación se ha convertido en algo poco exacto y ambiguo. Si bien no es posible definir la meditación, examinemos cual es el propósito del buscador. Los propósitos son varios, desde obtener beneficios terapéuticos hasta el logro de algún concepto espiritual. En general el propósito de convertirse en parte del Todo. La idea que tenemos de ese Todo es subjetiva, pero podríamos llamarle Dios, nuestro padre o el consciente colectivo. Sin duda el buscador ha leído libros que hablan de Dios, ha oído canciones de alabanza a Dios, pero ¿Cómo tener la experiencia de conexión con Dios? La respuesta está en la meditación.

La mayoría de las religiones tienen procedimientos o formas de meditación, sin embargo la meditación por sí misma no es una actividad religiosa o espiritual. Las técnicas más populares y conocidas de meditación provienen del Oriente, de las dos religiones más conocidas , el budismo y el hinduismo.

La meditación es importante dentro del budismo, ya que es la forma por la cual la mente logra alcanzar un plano de realidad y entendimiento que va más allá de lo sensorial o aprendido. Su importancia es tal que cada escuela tiene diferentes maneras y técnicas específicas a su filosofía.

¿Cómo meditar? El propósito de la meditación es enseñar a sintonizar con nuestro propio Espíritu. Puede que al principio no establezcamos esta conexión, pero si podemos sentir lo que es la consciencia sin pensamiento. Este estado se va fortaleciendo gradualmente a través de la meditación. Cuando todos los chakras alcanzan su equilibrio, la Kundalini se asienta en el séptimo chakra e ilumina el sistema nervioso central. Es entonces cuando nos hacemos lentamente conscientes de nuestro ser espiritual; nos convertimos en el Espíritu.

Es importante entender que la meditación no es algo que nosotros hacemos, sino que es un estado de nuestra consciencia en el que no pensamos. Para entrar en este estado, debemos dejar ir todos nuestros pensamientos. Este proceso es conocido como Relajación de los Pensamientos. Al principio puede resultar difícil llegar a estar sin pensamientos, incluso durante unos pocos minutos al día. Al hacer introspección descubrimos que nos afectan distintos estados de ánimo. Todo depende de si hemos tenido un buen día y al meditar nos sentimos muy bien pero si estamos nerviosos, la mente no puede descansar y esto se reflejará en la meditación. Los estados del ánimo proceden del ego o del superego, ya que el Espíritu carece de ello.

Cuando cerramos los ojos para meditar nos asaltan pensamientos. El primer paso consiste en asumir el estado del testigo. Dejemos pasar los pensamientos, como vemos pasar gente por la calle. Poco a poco se abrirá un espacio entre ellos. Este se hará más y más grande. Seguidamente hemos de permanecer en ese espacio de consciencia sin pensamientos. Comenzamos a ser testigos del subconsciente, a medida que cambia nuestra atención de los pensamientos al espacio que queda entre ellos. Cuando pasamos a ser testigos conscientes, nos desapegamos de todos los pensamientos y estos dejan de atraernos. La mente se aquieta como un lago en absoluta calma y empieza a nacer en nosotros una profunda paz y dicha interior

Al principio nos puede afectar el pasado: represiones, traumas, desequilibrios, miedos que proceden de lo más profundo de nuestra mente. Cuando meditamos se toma consciencia de todo ello y somos capaces de corregirlo. Nadie más lo puede hacer por nosotros. Cuanto más meditamos más se centra nuestra atención y más suave se hace nuestra mente. Siendo testigos de la mente y de las reacciones que produce, podemos neutralizarlas por medio del poder de discriminación del testigo. La Kundalini cura las heridas causadas por los condicionamientos del pasado, irradiando vibraciones, que calientan los chakras y también los purifican.

http://es.youtube.com/watch?v=sO22nyBttJ8