miércoles, 4 de marzo de 2009

LA ENERGÍA EN EL UNIVERSO (4ª parte)


EL VACÍO ES UNA REALIDAD VIVA

Hasta ahora se creía que el vacío era una nada, es una vacuidad total...

Es un concepto intermediario y actualmente está obsoleto. El primer concepto sobre el vacío lo encontramos en la mecánica de Newton. El mismo afirmaba: además de nuestro espacio habitual, donde ocurre el movimiento etc., también existe el espacio absoluto, no registrado con nuestros aparatos, sin embargo existe realmente: Es el éter de Newton.

Posteriormente a finales del siglo pasado, aparecieron las teorías que afirmaban que el éter, de todos modos, posee ciertas propiedades, digamos las de la elasticidad; hacían para él ecuaciones, pero al surgir la teoría especial de la relatividad, se renunció a la teoría del éter. En el año 1905 el mismo Einstein la rechazó, pero pasados 15 años, con relación a los trabajos sobre la teoría común de la relatividad, volvió a hablar sobre el éter, subrayando que el tiempo y espacio torcidos precisamente es el éter. En mi opinión, el éter es el vacío físico. Según Einstein, el vacío, el espacio y tiempo, poseen propiedades elásticas. Por ejemplo, cogemos cierta masa, la colocamos en algún punto del espacio, el espacio y tiempo alrededor de la masa, empiezan a manifestar propiedades elásticas produciendo una deformación espacio-tiempo. Y si a este espacio dejamos entrar un rayo de luz, este último va a seguir en línea recta, sin embargo si cerca de él colocamos la masa, el rayo al pasar cerca de la superficie de la masa, se desviará. Así se manifiestan las propiedades elásticas de la vacuidad del vacío, o del éter de Einstein. Y cuando apareció la mecánica cuántica y electrodinámica, de nuevo surgieron ideas de que el espacio posee algunas propiedades. Digamos, según la teoría del laureado premio Nobel, Paul Dirac, de la vacuidad, es decir del vacío, nacen dos partículas: partícula y antipartícula. El mismo, más de una vez señalaba que tenemos que dejar el prejuicio de que el vacío no debe contener nada.

Nuestro ser es pura energía en todas sus manifestaciones, no solamente por su composición material, sino como consecuencia de su base energética. Todo lo que hacemos (pensamiento, palabra y obra) también es energía y como tal queda grabada en el espacio, en esas partes más sutiles de energía como son los campos de torsión que son campos de información dentro del vacío primario. De ahí que cuando morimos toda nuestra vida pasa por delante de nosotros, todo ello es motivado a que nuestros cuerpos sutiles, que son los que sobreviven a la muerte física, entran en conexión con las energías sutiles afines a ellas (Campos de torsión/información).

Todos sabemos las consecuencias de que un avión pase la barrera del sonido, a baja altura, provoca rotura de cristales ya que el sonido es energía y al vibrar a una frecuencia determinada, mucho más sutil en frecuencia que la materia que le rodea, rompe con dicha materia. Lo mismo ocurre con un sonido más agudo de lo normal, la onda de una explosión, la vibración que genera no solamente rompe sino que puede mover objetos. Con el pensamiento pasa lo mismo ¿Cuánta gente hay que puede mover objeto con su mente? (telequinesia). Y por supuesto la energía que provocamos con nuestra acción, en este caso es visible constantemente, con nuestras acciones cotidianas.

Para cambiar el modelo de conducta hace falta un gran esfuerzo, fe, paciencia, un constante control sobre los propios pensamientos, un constante trabajo consigo mismo. Hay que vencer el egoísmo, el miedo, la pereza y la mentira … Solo pocos pueden hacerlo. Es un cambio muy difícil pero muy efectivo, pues a lo largo de los siglos la esencia del ser (en sus reencarnaciones) va cambiando poco a poco ya que todo es evolución nunca involución.

El objetivo del ser humano debe ser mejorar el potencial energético de su Espíritu, es decir aumentar la propia frecuencia de su campo de torsión y así acercarse a las frecuencias del campo de la energía del Espíritu Santo. En esto está el sentido de la limpieza energética. Los primeros seres humanos que habitaban la tierra, poseían esta energía que por su calidad era igual a la del Espíritu Santo. En aquella época los procesos biológicos eran óptimos y el ser humano vivía muchos años.

FACTORES QUE INFLUYEN EN LA ENERGÉTICA HUMANA

La foto de una persona elevada: emite los mismos campos de torsión que Ella en persona. En el espacio delante de la foto se mejora la energética y cuando uno está delante se mejora positivamente la propia energía. Esta es la explicación de la capacidad curativa de cualquier fotografía de una persona, con una vibración conciencial sumamente elevada.

Las velas son una fuente natural de campos de torsión con giros hacia la derecha. Estos campos limpian el espacio en el plano energético y cambian el potencial del ser humano. Por esos las velas son utilizadas por los yoguis para limpiar los chakras o centros energéticos.

Las obras musicales crean potentes flujos en los campos de torsión, los cuales influyen favorablemente en la energética humana y en su alrededor.

Los mantras en sánscrito, en particular cantados colectivamente, influyen en la densidad del campo de torsión de la Energía del Espíritu y mejoran la energética del medio ambiente. El sánscrito fue creado por los santos. Este idioma posee una potente energía de los campos de torsión, al pronunciar los mantras los centros energéticos (chakras) en el ser humano empiezan a trabajar en un régimen especial de frecuencias, lo que mejora la calidad de la energía del Espíritu.

La colectividad de las personas, cambia considerablemente la estructura de los campos de torsión del medio ambiente. Incluso si se reúnen sin hacer nada en especial, ocurre una estructuralización de los campos de torsión en el medio ambiente, y la calidad energética de este medio ambiente mejora considerablemente.

La meditación, en el plano físico, permite unir el campo de torsión del ser humano con el campo de torsión del Espíritu Santo. Es un factor muy potente para poder cambiar la calidad de la energía del Espíritu en el ser humano.