domingo, 8 de marzo de 2009

LA ENERGÍA EN EL UNIVERSO (3ª parte)


Hablábamos de que todo lo que existe en el Universo, es energía en diferentes estados de vibración. Lo que se creía vacío no es tal. El vacío no es una esfera muerta. El vacío es como si fluctuara, aunque en general es neutral, no tiene nada, ni masa, ni carga... Pero si utilizamos un gran telescopio y atentamente miramos cada punto del vacío, podemos ver infinitos procesos del nacimiento y de la destrucción de las partículas y antipartículas virtuales. Existen comprobaciones de que el vacío es una esencia viva. Lo comprueban muchos experimentos. Digamos, está comprobado como influye el vacío en el estado de los niveles energéticos del átomo de hidrógeno. Esto quiere decir que cada átomo de nuestro cuerpo se alimenta del vacío. A pesar de que su energía no es considerable, pero vivimos gracias a ella. Ella es una parte inseparable de nuestra existencia. Y no se sabe que sería de nosotros si no tuviéramos tal suministro. Es como una matriz informativa.

A.Einstein afirmaba: el vacío posee propiedades elásticas, y Paul Dirac y la mecánica cuántica afirman que el vacío bulle y fluctúa, creando partículas y antipartículas. La teoría moderna realmente unió estos dos puntos de vista. Con otras palabras, el vacío posee una estructura determinada incluso cuando no tiene ni materia, ni fluctuación, ni nada. Sin embargo se queda la matriz informativa, en la cual, según las leyes deducidas, deben ocurrir procesos del nacimiento y de la destrucción de la materia.

Ya existen ecuaciones que describen la estructura del vacío que demuestran la existencia de los Campos de Torsión o de Información, donde se guarda toda la información sobre el pasado, presente y futuro de toda existencia, hasta el mínimo detalle (Registros Akásicos).

A través de los flujos energéticos-informativos de los campos de torsión, el Gran Creador, dirige todos los procesos del Universo, incluso en la Tierra. En nuestros días ya existen modelos matemáticos que describen este proceso de dirección. Uno de estos campos de torsión en el Vacío Físico es la energía especial llamada Energía del Espíritu. Esta energía dirige todos los complejos procesos en el ser humano. El hombre puede no percibirla o percibirla en mayor o menor grado. Todo depende del grado de conexión con Ella. Este grado de conexión depende de la calidad inicial del potencial energético del ser humano, o en términos esotéricos de la calidad del Espíritu de cada uno.

Cuando ya está creado el campo primario de torsión, en el Universo del vacío se empiezan procesos del nacimiento de la materia burda, ante todo de las partículas elementales. Al mismo tiempo no es desde un punto, como lo afirman las teorías modernas sobre el origen del Universo, sino en todos los puntos a la vez. Las partículas nacidas se unen, formando construcciones más complejas – átomos, moléculas, etc. Así, de este modo empezó la Vida, incluso en forma de seres con consciencia muy desarrollada.

Desde el punto de vista de la física moderna, ahora es posible descifrar lo dicho en la Biblia: ‘’ Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza’’. El parecer no es físico, sino energético-informativo. La imagen de Dios en el hombre fue expresada en la energía del Espíritu: Energía del Espíritu Santo. La calidad de la energía de los campos de torsión del ser humano y la energía del Espíritu Santo eran iguales, de ahí el significado de la imagen de Dios en el hombre.

Paulatinamente el ser humano fue perdiendo la calidad de su energía (o la calidad de su Espíritu) y empezó a disminuir su nivel de espiritualidad. Como consecuencia surgieron diferentes religiones. Los fundadores de estas religiones fueron Encarnaciones Divinas: Abraham, Moisés, Buda, Cristo, Mahoma … Sus enseñanzas tenían como objetivo mejorar la energía del Espíritu en el ser humano… continuará