viernes, 25 de enero de 2008

EL CHAKRA FRONTAL – AGNYA (Tercer Ojo) (6º)

El sexto chakra se encuentra situado un dedo por encima de la base de la nariz, en el centro de la frente. Se abre hacia delante. Se encarga del perdón y la comprensión, y permite trascender de la consciencia mental pensante a la consciencia espiritual sin pensamiento (en Sánscrito Irvichara). El mejor exponente del perdón es Jesús, sus últimas palabras: “perdónales porque no saben lo que hacen”, son el mejor ejemplo de perdón. Cuando este chakra se abre, entendemos el verdadero significado del perdón, al igual que nos hacemos conscientes del mal que nos hace el odio y el rencor. Estos últimos son incompatibles con la paz y el amor a los que un ser humano aspira desde el interior noble de su Espíritu.

Se localiza a nivel del quiasma óptico, formado por el cruce de los nervios ópticos en la base del cráneo. Regula ojos, la visión, así como las glándulas pituitaria, hipófisis y pineal, pensamientos, rostro, oídos, senos paranasales, cerebelo, sistema nervioso central, todos los sentidos así como la forma de perfección extrasensorial.

  • Color: Añil, también amarillo y violeta.
  • Número de pétalos/subplexos: Dos de cuarenta y ocho = noventa y seis pétalos.
  • Función sensorial: Todos los sentidos, también en forma de percepción extrasensorial.
  • Su Mantra: KSHAN
  • Gemoterapia: Lapislázuli, sodalita y zafiro añil.
  • Aromaterapia: Menta y jazmín.

Sus cualidades son el perdón y la compasión. Cuando la Kundalini lo atraviesa, relaja nuestra mente y produce una disminución de los pensamientos, pudiendo llegar a alcanzarse un estado especial de consciencia al que denominamos “Consciencia sin pensamientos”, en el cual uno percibe su verdadero Ser.

A través del sexto chakra se consuma la percepción consciente del Ser. En él se asienta la fuerza psíquica superior, la capacidad intelectual de diferenciación, la capacidad del recuerdo y de la voluntad; y a nivel físico es la central de mandos suprema del sistema nervioso central.

El Agnya es la estrecha puerta que, a través del cual la atención normalmente no puede pasar, es imposible. Es un pasaje muy estrecho en el que el ego y el superego se encuentran y se cruzan y no queda espacio para que la Kundalini pase. Por tanto hay que pasar a través de este tercer ojo, hay que penetrar en él a través del despertar de la Kundalini. Es un pasaje tan cerrado, que, de hecho, es la puerta del área límbica que, a su vez, es el reino de Dios.

Es el chakra del perdón, la humildad y la compasión. El perdón es el poder de abandonar la ira, el odio y el resentimiento, y de descubrir, con humildad, la nobleza y la generosidad del Espíritu. Una vez que se empieza a ver que si no se perdona a los demás en realidad no se hace daño a nadie excepto a uno mismo, uno comienza a darse cuenta de que perdonar no solo es sabio y generoso, sino también muy práctico y pragmático. Al perdonar se empieza a sentir una tremenda sensación de paz y alivio. La personificación del perdón fue Cristo, el cual, nos dio un poderoso mantra: “… perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”. El perdón funde el Ego, todos los condicionamientos, las falsas ideas del racismo y nacionalismo y las falsas identificaciones.

En este centro nuestros pensamientos los controlamos nosotros. Podemos controlarlos. Si queremos podemos pensar; sino, no pensamos. En el silencio sentimos nuestra paz, y si nos encontramos entre una gran multitud o con muchos problemas, de repente pasamos a ser el testigo. Comenzamos a verlo todo, vemos el problema, de que se trata. Hasta que no veamos con claridad el problema, no podemos solucionarlo. Cuando estamos dentro del problema es cuando nos sentimos molestos, pero si estamos fuera es verlo con claridad y esto es lo que ocurre cuando entramos en Consciencia sin pensamientos.

Un animal no puede proyectar. El ser humano tiene la habilidad de proyectar cosas que no existen en la realidad. Por ejemplo, un pintor puede proyectar algo en abstracto y luego plasmarlo en el lienzo. Un arquitecto concibe una idea y luego desarrolla el diseño. Por medio de este poder hemos aprendido a jugar con nuestra mente, a construir castillos en el aire y derrumbarlos. Este es el gran poder de la mente, nos permite movernos en múltiples dimensiones y cruzar muchas fronteras. Sin embargo, a menudo somos victimas de este juego. Y entonces intentamos liberarnos. A esta representación o drama se le llama ilusión o “maya”.

A través del sexto chakra se consuma la percepción consciente del Ser. En él se asienta la fuerza psíquica superior, la capacidad intelectual de diferenciación, la capacidad del recuerdo y de la voluntad; y a nivel físico es la central de mandos suprema del sistema nervioso central. Su auténtico color es el añil claro, pero también pueden detectarse matices amarillos y violetas. Estos colores indican sus distintas formas de funcionamiento en diferentes planos de consciencia. El pensamiento racional o intelectual, puede hacer surgir aquí una radiación amarilla. Un azul oscuro transparente apunta a la intuición y a procesos de conocimientos integrales. La percepción extrasensorial se muestra en un matiz violeta.

Cualquier realización en nuestra vida presupone pensamientos e ideas que pueden ser alimentados por patrones emocionales inconscientes, pero también por el conocimiento de la realidad. A través del tercer ojo estamos unidos con el proceso de manifestación mediante la fuerza del pensamiento. Todo saber que se manifiesta en la creación, existe en forma pura y no manifestada, de forma similar a como en una simiente en estado latente están contenidas todas las informaciones de las que surgirá la planta. La física cuántica llama a este ámbito el campo unificado o el ámbito de la menor excitación de la materia.

En nosotros, los hombres, están contenidos todo los planos de la creación, desde el ser puro, hasta la materia compacta, y vienen representados por los diferentes planos de vibración de los chakra. Así, el proceso de manifestación se consuma en nosotros y a través nuestro.


EL CHAKRA CORONA – SAHASRARA (7º)

El séptimo centro o chakra integra los seis anteriores con todas sus cualidades y aspectos. Se encuentra situado en el punto supremo, encima de nuestra cabeza y en el centro. Se abre hacia arriba. Representa el último escalón en la evolución de la consciencia humana. La humanidad en su globalidad se encuentra ante la posibilidad de despertar este chakra. El chakra corona nos da la percepción directa de la realidad, conseguida mediante el despertar espontáneo de la Kundalini.

  • Color: Violeta, también blanco y oro.
  • Número de pétalos: Mil
  • Principio básico: Ser puro
  • Mantra: OM
  • Gemoterapia: Amatista y Cristal de Roca.
  • Aromaterapia: Olibano (incienso) Loto.

Todo el instrumento sutil esta integrado en el chakra corona; cada chakra tiene su asiento aquí. Cuando la atención y la atención suben a este chakra, se entra en una nueva dimensión de consciencia. Se va más allá de lo relativo, hacia lo absoluto. Se asciende por encima de los tres canales del sistema sutil, más allá del presente, del pasado y del futuro, se entra en un estado sin tiempo y se experimenta el gozo interno y la paz del Espíritu. Al perder el ego y los condicionamientos se disfruta de la dicha del Divino. Este es un lugar celestial, mucho más allá de cualquier imaginación fantástica.

De forma similar a como la luz incolora reúne todos los colores del espectro, en el chakra supremo se reúnen todas las energías de los centros inferiores. El chakra corona es la fuente y punto de partida para la manifestación de todas las restantes energías de los chakras. Aquí estamos unidos con el Ser Divino, sin atributos y amorfo, que contiene en sí todas las formas y atributos no manifestados.

Como hemos visto, la apertura y armonización de los chakras descritos hasta ahora pueden transmitirnos una gran plenitud de conocimiento, experiencias y capacidades. Pero sin la apertura del chakra corona siempre tendrás la sensación de separación de la plenitud del ser, y por ello no estarás totalmente libre de la angustia. Por esta angustia, en los chakras se seguirá manteniendo un resto de bloqueos residuales. Los chakras no podrán desplegar toda la amplitud de sus posibilidades, y las energías individuales no vibraran en perfecta consonancia con la intención del creador, y, por lo tanto no habrá plena armonía entre ellas.

Cuando la Kundalini alcanza el corona comienzan a abrirse los mil pétalos de este chakra y la iluminación empieza a manifestarse. Se puede experimentar una pulsación sobre el hueso de la fontanela, seguido de un sutil flujo de vibraciones frescas. La Kundalini une la consciencia individual con la consciencia universal. El Alma individual (Atma), se conecta con el Espíritu Supremo (Paramatma). De repente, uno se siente conectado con la corriente universal de vibraciones, con el gozo sutil que está presente en la naturaleza.

La apertura de este chakra se conoce como segundo nacimiento. El nacimiento de un ser humano se puede comparar al nacimiento de un huevo, y la realización, a la rotura de ese huevo y al nacimiento del polluelo. Por eso se suele regalar un huevo en Semana Santa, para simbolizar el estado durmiente del hombre.

La Kundalini despierta al ser humano a dimensiones desconocidas, entramos en el consciente colectivo, uno es parte del todo. Tu consciencia está completamente en calma y distendida, y en la calma vives tu auténtica esencia como el ser puro omnipresente, en el que existen todas las cosas. A medida que se va desplegando el chakra corona es más frecuente la aparición de estos momentos, y cada vez se experimentan con mas claridad, hasta que se convierten en una realidad permanente.

Cuando tu ser esté maduro para ello, esta iluminación definitiva puede aparecer súbitamente, y no existe camino de regreso en tu evolución. Tienes la sensación de haber despertado de un largo sueño y de estar viviendo la realidad solo ahora. El dominio de la Ilusión (Maya) desaparece. En tu camino hasta allí te has convertido en un recipiente vacío, en cuyo receptáculo vacío se ha vertido el ser divino hasta ocupar su último rincón. Al establecernos en este nivel de consciencia podemos mantener este estado durante el resto de nuestra vida. Ahora sabes que esto es tu auténtica esencia, la única realidad permanente. Y tu "YO" individual se ha convertido en el "YO" universal.

Cuando el ser humano conecta con el infinito se vuelve infinito. Los sabios lo han descrito poéticamente como la unión del amante con la amada. Buda lo llamó el Vacío, Mahavira el Nirvana, lo Vedas lo llamaron Moksha y Cristo el Reino de los Cielos.


miércoles, 23 de enero de 2008

NUESTRO “SER” - Cuerpo Físico


Todos lo conocemos, es la parte física en la cual tenemos o creemos tener todos nuestros sentidos por los cuales somos capaces de entender lo que creemos que somos, ya que nuestros cinco sentidos nos nutren del conocimiento suficiente al nivel en que vivimos para entender lo que somos. Es sobre esta parte del Ser, sobre la que el hombre ha estado trabajando desde siempre, ignorando las otras partes que son, a mi entender, las partes fundamentales e imprescindibles para la evolución del mismo.

Pero el cuerpo físico es fundamental para la evolución de las otras partes, ya que es en este cuerpo y a través de él donde se aprende con las vivencias de cada vida las enseñanzas que nos permitirá ir avanzando en el camino de la evolución, y es a través de él por donde el Alma (Cuerpo etérico) y el Espíritu, este último con sus tres estructuras de Cuerpo emocional, Cuerpo Mental y Cuerpo espiritual canalizan sus enseñanzas y viceversa, permitiendo la evolución de unos y otros.

La parte del Ser, menos desarrollada, más burda, es el cuerpo físico, el cual está dotado de cinco sentidos y unas actitudes físicas que se desarrollan en el pensamiento, palabra y obra, cada una de ellas más sutil que la otra, pero no por ser menos importante carecen de una vibración y de su consecuente frecuencia vibratoria.

El ser humano normalmente valora lo recibido, ya sea bueno o malo, si el individuo en cuestión emplea la palabra o la obra (un insulto/piropo o un puñetazo/beso) para dirigirnos a nosotros. Pero nunca da importancia, ni valora, lo que pueda estar pensando nuestro interlocutor, ya que pensamos, si llegamos ha hacerlo (cosa rara) que nos da igual lo que este pensando,” al fin y a la postre con el pensamiento no nos hace daño”. CRASO ERROR, el pensamiento es la mayor fuerza de la que está dotado el cuerpo físico, el hecho de no ver en el momento las consecuencias de los pensamientos ya sean positivos como negativos dirigidos a nosotros, no quita la importancia, valor y poder que tienen.

La energía que actúa detrás de la manifestación material del cuerpo y sus funciones y capacidades está compuesta por un sistema energético complejo, sin el cual no podría existir el cuerpo físico. Este sistema energético está formado por tres componentes fundamentales:

1. Los cuerpos no materiales o cuerpos energéticos.

2. Los chakras o centros energéticos.

3. Los nadis o canales de energía.

En este sistema los nadis constituyen una especie de arterias intangibles. La palabra «nadi» procede del sánscrito y significa «tubo», «vaso» o «arteria». Su función consiste en conducir el «prana» o energía vital a través del sistema energético no material.

La palabra sánscrita «prana» puede traducirse por «energía absoluta». En el ámbito cultural chino y japonés esta fuerza vital universal se denomina «chi» o «ki». Representa la fuente original de todas las formas energéticas y se manifiesta en diferentes áreas existenciales mediante frecuencias distintas. Una de sus manifestaciones es la respiración, una de las formas por las que podemos absorber «prana» dentro de nosotros.

La conciencia de toda forma viva depende de las frecuencias del «prana» (energía vital) que puede absorber y almacenar. Así, por ejemplo, en los animales encontramos gamas de frecuencia más bajas que en el hombre, y en los hombres desarrollados hallamos frecuencias superiores a las que encontramos en personas que se encuentran al principio de su desarrollo.

A través de los chakras, los nadis (arteria o canal) de un cuerpo energético están unidos con los nadis del cuerpo energético vecino. Algunos textos indios y tibetanos antiguos mencionan el número de 72.000 nadis; otros escritos históricos hablan de 350.000 nadis. Los canales energéticos mas importantes son: "sushumna" (central), "ida" (izquierdo) , "pingala" (derecho) , de los cuales hablaremos ampliamente en el próximo artículo sobre el Sistema Sutil.

NUESTRO “SER” - Cuerpo Físico (Sistema Sutil)


Sistema Sutil

El sistema sutil, ha sido documentado en la India durante miles de años, consiste en siete centros de energía (Chakras), tres canales energéticos (Nadis) que van desde la base de la columna vertebral hasta la parte superior de la cabeza hueso de la Fontanela y La Kundalini (energía interior).

Tenemos 7 chakras principales, 144 secundarios y aproximadamente más de 300 en todo el cuerpo, algunos escritos orientales hablan de 80.000 chakras, anatómicamente, vienen representados por plexos nerviosos, constituidos por una agrupación de neuronas encargadas de regular un conjunto de órganos. Pueden obstruirse por factores físicos (drogas, alcohol, tabaco....), psíquicos (miedo, culpa, rencor...) o sutiles (falsos maestros, mantras inadecuados....).

A nivel físico los chakras corresponden a los plexos de nuestro sistema nervioso central regulando cada uno de ellos diversos órganos físicos. “Chakra” significa “rueda” en Sánscrito porque los chakras giran, en el sentido de las agujas del reloj. Los chakras también se comparan con las flores de loto: cada chakra tiene un número distinto de “pétalos”, los cuales corresponden al número de subplexos del plexo físico. En su ascenso La Kundalini (energía Divina) los va limpiando y equilibrando.

Los tres canales del Sistema Sutil son, en lengua sánscrita, el Ida Nadi, Pingala Nadi y Shushumna Nadi (Nadi, en sánscrito significa arteria, tubo o canal).

Ida Nadi

El Ida Nadi es el lado izquierdo, el canal de la Luna. Nos da el poder de las emociones en su estado puro, proporcionando las cualidades de gozo profundo, amor puro, compasión y habilidades artísticas. Este lado es el más femenino de hombres y mujeres, representa el poder del deseo. Los problemas típicos del lado izquierdo son el apego emocional, la depresión, la baja autoestima, pereza o inercia, el sentimiento de culpa o el letargo, comportamiento y hábitos rituales. Este canal cuida de nuestros sistema nervioso simpático izquierdo.

Pingala Nadi

El Pingala Nadi es el lado derecho, el canal del Sol, cuida de nuestro sistema nervioso simpático derecho. Da poder a nuestra mente racional, que nos permite aprender y obtener la fuerza necesaria para superar los problemas mediante el esfuerzo, responsable del aspecto físico. Es el lado más masculino de los hombres y mujeres, representa el poder de la acción. Como seres humanos, podemos ser propensos a problema del lado derecho, tales como un comportamiento egoísta y dominante, arrogancia, orgullo, ira, odio, lujuria y estrés.

Shushumna Nadi

El Shushumna Nadi, el canal central, es el equilibrio de los otros dos canales. Cuida de nuestro sistema nervioso autónomo, el cual se ocupa de las acciones automáticas como el latido del corazón y la digestión, acciones que nuestro cuerpo hace por nosotros, aunque no nos demos cuenta de como lo hace. Proporciona la energía para la creatividad, la mente racional, los pensamientos futuristas, la energía física y el dinamismo. La meditación diaria nos lleva a un enfriamiento del canal del Sol y a un calentamiento del canal lunar, consiguiendo así un estado de equilibrio en el que la atención deja de pasar de un canal al otro, entre el pasado y el futuro, de la tristeza a la euforia, de la hiperactividad al letargo, y permanece siempre en el centro y es el que posibilita nuestra evolución como seres humanos.

Este sistema energético está alimentado por una energía, conocida desde antiguo con el nombre de KUNDALINI, energía primordial o divina, que reside enroscada en forma de una espiral de tres vueltas y media en el hueso sacro, circula libremente por los canales laterales, Ida y Pingala, pero no puede hacerlo por el canal central o Sushuma, debido a que este presenta una discontinuidad en su parte media llamado VACIO entre los chakras segundo y tercero. La elevación de la Kundalini por la columna vertebral va a posibilitar la activación energética de los chakras, eliminando las obstrucciones y liberándonos de nuestros problemas físicos, emocionales y mentales, dándonos un equilibrio con nosotros mismos, nuestro entorno, así como el despertar pleno de conciencia.

Los chakras son nudos conformados por las energías de los canales. Cada uno define ciertos comportamientos, cualidades y funciones de nuestro psiquismo. A nivel físico, los chakras manejan los sistemas circulatorios, digestivos, etc., los órganos, las glándulas y los plexos nerviosos (sistema nervioso autónomo).

Es muy importante para nuestro bienestar un correcto entendimiento de lo que puede afectar a cada chacra, ya que cada pensamiento y acción influye en la sensibilidad y funcionamiento de estos centros.

Los chakras y los canales padecen las agresiones externas e internas, manejan todo hasta su saturación, generando entonces desequilibrios en los niveles físicos, emocional y mental (enfermedades).

Cada chakra tiene diferentes cualidades. Despertando estos chakras, podemos despertar y aumentar estas cualidades en nuestro interior, como la diplomacia, la compasión, la sabiduría y la creatividad, las cuales nos hacen personas más equilibradas e integradas. Quizás mas importante aun, nuestros chakras despiertos nos dan gozo y paz.


NUESTRO “SER” Cuerpo Etérico o Alma

Cuerpo etérico (aura) de la hoja

Es el cuerpo sutil (etérico) que junto con el cuerpo físico emana del Espíritu, cuando decide una nueva reencarnación, dota al cuerpo de toda la energía sutil que va a permitir vivir y desarrollarse al cuerpo físico. Es la unión o conexión entre el Espíritu y sus cuerpos, y el cuerpo físico.

Este cuerpo va a recibir todas las experiencias que tendrá el cuerpo físico, en él se fijarán todas las enseñanzas, ya sean positivas o negativas y las trasmite a los cuerpos superiores y viceversa. Transmite al cuerpo emocional y al cuerpo mental las informaciones que recogemos a través de los sentidos corporales, y simultáneamente transmite energías e informaciones desde los cuerpos superiores al cuerpo físico.

Cuando el cuerpo etérico está débil, este flujo de energías e información se encuentra obstaculizado y el hombre puede parecer indiferente tanto en el plano emocional como en el mental. Este cuerpo es un doble completamente exacto al cuerpo físico, al estar dotado de una energía más sutil que el físico y al ser el activador del mismo, es al que debemos dirigirnos para tratar de curar al físico, ya que es a través del cuerpo etérico (Alma) como más eficazmente se puede curar el cuerpo físico.

Atrae la energía procedente del Sol a través del chakra del plexo solar y energías vitales de la Tierra por el chakra raíz, acumula estas energías a través de los nadis (canales) y los chakras y las conduce al cuerpo físico en flujos constantes e ininterrumpidos. Estas dos energías mantienen un equilibrio vivo en las células corporales.

Cuando este cuerpo está saturado ó lleno de energía, la energía sobrante la expulsa a través de los poros de la piel y de los diferentes chakras, sale en una especie de filamentos rectos, hasta una distancia de unos 5 o 7 centímetros de longitud alrededor del cuerpo y forma el aura etérica que es la primera fracción de lo que es el aura total. Forma como un manto protector, impidiendo a los gérmenes patógenos y energías contaminantes penetrar en el cuerpo y simultáneamente irradia un flujo constante de energía vital hacia el entorno.

Todo esto significa que el cuerpo físico está totalmente protegido del exterior, siendo las enfermedades que atacan al hombre culpa del propio hombre. Los pensamientos y emociones negativos, así como una forma de vida desordenada tanto en el emocional como en el tema alimenticio (sobreesfuerzo, alimentación insana, alcohol, nicotina, drogas, falta de descanso, estrés, etc., etc. ), consumen energía vital etérica, por lo que la irradiación energética pierde fuerza, vigor e intensidad provocando zonas débiles y desordenadas, apareciendo los filamentos que salen de los poros, doblados y cruzados unos con otros, generando “agujeros” o heridas en el aura etérica por los que penetran en el cuerpo vibraciones negativas y bacterias que nos pueden provocar enfermedades.

Debido a esta estrecha relación existente entre el estado del cuerpo físico y la radiación energética del cuerpo etérico, a menudo se habla también de un aura de la salud. Antes de manifestarse en el cuerpo físico, la enfermedades se manifiestan en el aura etérica y pueden ser detectadas y tratada en este plano. La denominada fotografía Kirliam consiguió hacer visible, por primera vez, esta radiación energética, propia de cada ser vivo. Basándonos en este invento, se han hecho diagnósticos muy precisos y se han detectado enfermedades incluso cuando aún se encontraban en fase latente.

El cuerpo etérico y con él el cuerpo físico, reaccionan de forma muy intensa a los impulsos mentales que proceden del cuerpo mental. Precisamente por eso estriba la razón de los éxitos del pensamiento positivo en el tratamiento de las enfermedades. Un pensamiento positivo puede favorecer extraordinariamente la superación de una enfermedad.

Este cuerpo etérico se forma de nuevo en cada reencarnación JUNTO CON EL NUEVO CUERPO FISICO y se disuelve al cabo de varios días después de la muerte física.

EL ESPÍRITU

Es la parte del Ser más importante ya que primero es eterno, segundo almacena todas las vivencias y enseñanzas que ha tenido durante todas sus vidas, tercero es la parte del Ser que esta más cerca del Creador, de hecho es la que dota al Cuerpo Etérico (Alma) y al Cuerpo físico de toda sus identidades, es la que tiene la conciencia plena de lo que ha sido. Tiene conciencia de todas sus posibilidades y realidades y a la vista de las mismas decide sus reencarnaciones.

Es la parte que un día salió de DIOS, viajará por toda una ETERNIDAD, para volver de nuevo junto a su Creador, después de haber renacido en miles de reencarnaciones que le permitirán conocer todas y cada una de las enseñanzas y comprender la Obra de nuestro Creador.

El Espíritu tiene tres cuerpos que perviven en él mientras sean necesarias reencarnaciones para seguir evolucionando, se integran con el nuevo físico en el momento de decidir una nueva reencarnación y sobreviven al cuerpo físico y lo seguirán haciendo hasta que ya no tenga la necesidad de crearlos para seguir evolucionando. Como anteriormente ya he mencionado estos tres cuerpos son:

  • Cuerpo Emocional o Astral
  • Cuerpo Mental
  • Cuerpo Espiritual o Causal.

El ESPÍRITU: El cuerpo emocional o astral


El cuerpo emocional también llamado Cuerpo astral, es el portador de nuestros sentimientos, de nuestras emociones y de las cualidades de nuestro carácter, ocupa el mismo espacio que el cuerpo físico. Su contorno varia según el desarrollo de la persona, en una persona poco desarrollada está poco delimitado, se presenta como una sustancia nebulosa que se mueve de forma caótica y desordenadamente en todas direcciones. Cuanto más desarrollada esté una persona en la definición de sus sentimientos, sus simpatías y las cualidades de su carácter, tanto y más claro y transparente se manifestará su cuerpo emocional.

El aura del cuerpo emocional presenta una forma ovalada y puede extenderse varios metros en el entorno de la persona. Toda emoción en el físico, se irradiará en el aura a través del cuerpo emocional, este proceso se efectúa a través de los chakras y en menor medida a través de los poros de la piel.

Junto a las peculiaridades del carácter se van a originar sentimientos y estímulos dentro del ámbito de las emociones, y se reflejarán en el aura emitiendo un juego impresionante de colores irisados que cambian con toda clase de matices. Por ejemplo, la furia, la opresión y las preocupaciones generan en el aura figuras nebulosas oscuras. Cuanto más abre la conciencia al amor, la entrega, la alegría, más claros y transparentes son los colores que irradia su aura emocional.

Ninguno de los otros cuerpos no materiales, marca con tanta fuerza como el cuerpo emocional la visión del mundo y de la realidad del hombre medio. En el cuerpo emocional se hallan almacenadas, entre otras, todas nuestras emociones no liberadas, las angustias, las agresiones conscientes e inconscientes, las sensaciones de soledad, rechazo, falta de confianza, etc.

Aquí es donde se produce el principio de la polaridad (atracción mutua), de tal manera que las vibraciones que emitimos atraerán otras de la misma vibración uniéndose con ellas.

Esto significa que, a menudo, nos encontramos con personas y circunstancias que reflejan lo que queremos evitar o de lo que queremos librarnos conscientemente o que tememos. De esta forma, el entorno nos sirve de espejo de todos aquellos temores o circunstancias que hemos relegado desde el consciente al inconsciente. Los sentimientos no liberados aspiran a mantenerse con vida y a crecer en lo posible, así nos llevan a repetir una y otra vez las situaciones que se encargan de repetir las vibraciones emocionales originales, ya que las mismas les sirven de alimento.

La frecuencia de la angustia en una persona, atrae situaciones en las que ve confirmada una y otra vez su angustia. Si esta persona encierra en si agresiones, siempre encontrará personas que exterioricen vibraciones de furia y agresión.

El pensamiento consciente y los objetivos mentales del cuerpo mental tienen poca influencia sobre el cuerpo emocional, que sigue sus propias leyes. El cuerpo mental puede dirigir el comportamiento hacia el exterior, pero no suprimir las estructuras emocionales inconscientes. Siempre se ha dicho que hay personas que actúan o reaccionan de una forma más mental y otras que lo hacen más visceralmente.

Así, por ejemplo, una persona puede aspirar conscientemente al amor o al éxito, e inconscientemente irradiar frecuencias energéticas contradictorias de celos y falta de confianza que le impedirán alcanzar su objetivo consciente.

Las estructuras emocionales continúan existiendo a través de las diferentes reencarnaciones, siempre que no se liberen, puesto que el cuerpo emocional perdura después de la muerte física y se une a la reencarnación con el nuevo cuerpo físico. LAS EXPERIENCIAS NO LIBERADAS ALMACENADAS EN EL CUERPO EMOCIONAL DETERMINAN EN GRAN MEDIDA LAS CIRCUSTANCIAS DE LA NUEVA VIDA.

Cuando hayamos comprendido realmente y de una vez por todas estas relaciones, debemos cesar obligatoriamente de vernos en el “ papel de víctimas” y de atribuir la culpa de nuestras debilidades y miserias a otras personas o a las circunstancias. Eso significa ya una gran liberación, puesto que entonces ya sabemos que gran parte de nuestro destino lo tenemos en nuestras propias manos Y PODEMOS EMPEZAR A CAMBIAR NUESTRA VIDA, CAMBIÁNDONOS A NOSOTROS MISMOS.

La mayor parte de los nudos emocionales, del cuerpo emocional, se encuentran localizados en el chakra del plexo solar. Este chakra es en el que quedan grabadas en gran parte las emociones a través de la vivencia directa.

Una disolución de las estructuras emocionales solo puede producirse con la bendición de nuestro YO SUPERIOR, permitiendo al mismo tiempo conocer las relaciones interiores partiendo de la visión universal y holística de dicho yo. Este vínculo lo establecemos a través de los chakras del corazón y corona.

El YO SUPERIOR, no enjuicia, no divide las experiencias en buenas o malas. Nos indica que tenemos que vivir determinadas experiencias solo para comprender QUÉ sentimientos y acciones tiene como consecuencia una separación de la mente DIVINA original, causando sufrimiento y para comprender y entender las leyes cósmicas del equilibrio natural. En los ámbitos de la vida en los que hoy nos consideramos víctimas, en anteriores reencarnaciones con gran frecuencia, fuimos autores.

Cuando las vibraciones de nuestro cuerpo espiritual se unen con el cuerpo emocional y lo penetra, éste empieza a vibrar más rápidamente y empieza a expulsar las energías negativas almacenadas que tienen frecuencias menores. Con ello perdemos el recuerdo emocional o “enganche” que nos habían producido, y podemos perdonarnos a nosotros mismos y a los demás.

Por supuesto, a medida que el cuerpo emocional se deshace de las vibraciones negativas, comienza a irradiar profundos sentimientos de amor y de alegría incondicional. El aura luce con los colores más claros, intensos y transparentes, y los mensajes que emite en su entorno atraen la felicidad y el amor.

NUESTRO “SER” - El Espíritu: Cuerpo Mental


Nuestros pensamientos e ideas, y nuestros conocimientos racionales, son portados por el cuerpo mental. Su vibración es mayor que la de los otros cuerpos emocional y etérico y su estructura es menos densa, es de forma ovalada, y en el transcurso de la plenitud de la evolución del hombre, puede ocupar el espacio que ocupa el cuerpo y el aura del cuerpo emocional juntos. Su irradiación se extiende una cuantos metros más.

En una persona poco desarrollada mentalmente, el cuerpo mental tiene la apariencia de una sustancia blanca lechosa. Los pocos colores que tiene son apagados y sin brillo, con una estructura opaca. Cuanto más vivos son los pensamientos y cuanto más profundos son los conocimientos intelectuales de una persona, más desarrollado está el cuerpo mental y los colores que emite su aura son más intensos, claros y luminosos.

Al igual que el cuerpo emocional, el cuerpo mental también posee una octava mayor y una octava menor. Sus frecuencias menores se manifiestan en el pensamiento lineal del entendimiento racional, a través del cual buscan su acceso a la verdad la mayoría de las personas.

Este tipo de actividad racional se basa en las percepciones en el plano físico. Junto a esto, el cuerpo físico y sus sentidos recogen informaciones que transmiten al cuerpo emocional a través del cuerpo etérico, el cuerpo emocional transforma las informaciones en sentimientos y los retransmite al cuerpo mental, que a su vez reacciona ante ellos con la formación de pensamientos verbales.

Con frecuencia y debido a la influencia del cuerpo emocional y a las estructuras no liberadas del mismo, las informaciones se distorsionan y el pensamiento se tiñe. Surgen esquemas mentales recurrentes, a través de los cuales enjuiciamos los acontecimientos de nuestro mundo.

Los pensamientos que surgen en el cuerpo mental por esta vía, generalmente giran entorno al bienestar personal y a los intereses terrenales y mundanos. En este caso, la solución de los problemas es la máxima prioridad del cuerpo mental, sin embargo, esto significa una distorsión de su carácter original y una limitación en sus capacidades.

La autentica misión del cuerpo mental, consiste en recoger las verdades universales que le llegan desde el cuerpo espiritual e integrarlas con el entendimiento racional, que las transfiere a las situaciones concretas y lleva a una solución del problema en consonancia con las leyes universales. Los conocimientos que nos llegan de esta forma, se manifiestan como intuiciones repentinas, a menudo en imágenes o incluso en sonidos que después se transforman en pensamientos verbales.

El acceso a la octava superior del cuerpo mental lo encontramos en la unión del chakra frontal con el chakra corona. Si el cuerpo mental está plenamente desarrollado, se convierte en el espejo del cuerpo espiritual, y el hombre realiza en su vida la sabiduría y el conocimiento integral del Yo superior.